Sven era uno de los personajes de Opio en las Nubes. Creo tenía un enredo poco sano con Amarilla porque se la pasaba pa’rriba y pa’bajo todo trabao(1) con ganas de suicidarse y hablando de ella. ¿O ya estaba muerto?.. o estaba medio muerto y se quería morir, o estaba vivo pero tenía cara de muerto, o andaba con un parche(2) de muertos que se las daban de(3) vivos… ya no recuerdo bien. Le pregunté a una inteligencia artificial qué onda con este man, me dijo que “es uno de los tres narradores del libro de tono melancólico, introspectivo y existencialista, que tiene conexiones con otros personajes”. Formulas, estructuras que no me acercan ni un poco al Sven que me hablaba desde esa Bogotá borrosa, enguayabada(4), con ganas de pegarse un tiro en la cabeza en aquella playa cerca de la séptima. Leí el libro al menos tres veces, en momentos muy diferentes, la primera vez en Manizales cuando una amiga con cara de Amarilla me lo prestó. Aunque yo estudiaba filosofía letras no era buen lector, pero ella me lo vendió tan bien que le metí ganas, y sorpresa, me lo soyé(5), cómo se soya un buen disco; hasta el final. Quedé tan enganchado que hice una canción sobre uno de los poemas del capítulo Cielitos Restringidos; Kilómetro 13. La toqué un par de veces y la dejé rápido porque me parecía muy mala, pero como a todas, solo le faltaba un poco de calle, de ensayo, de tiempo, de alma.
Al Sven que me llevó al Kunst gegen Bares Darmstadt no lo conocí por una amiga con cara de trabada, sino en el KGB-F: Kunst Gegen Bares Frankfurt. A los alemanes les gustan las siglas, por ejemplo: LG, “Liebe Grüße”; cariñosos saludos, saludos cordiales, abrazos, y hasta un beso, significa; o FFM que muchos utilizan para referirse al vado de los francos en el río Meno: "Frankfurt am Main”; o la conocida DDR, “Deutsche Demokratische Republik”, la famosa República Democrática Alemana, donde la otra KGB fue desgraciadamente protagonista. Esa noche del KGB-F quedé alegremente sorprendido cuando al final Mukka, su moderadora, dijo algo así como: y el número uno es para Samuel Bastian.
KGB está, creo, por toda Alemania y se trata de un concurso donde de seis a ocho actos entre música, comedia, y hasta magia, compiten entre sí por el primer puesto. Cada uno tiene de diez a quince minutos para su presentación, después el público pone dinero en unas alcancías con los nombres de los artistas (en Darmstadt estaban además nuestras fotos sobre sobre las alcancías), y el que tenga más dinero, gana. De ahí el nombre “Kunst” que significa Arte, “gegen” significa en contra, y Bares que no viene de bar de borrachos sino de “Bargeld”, dinero en efectivo; arte en contra “cash”, se podría decir. Yo me había inscrito hacía un año, estaba buscando eventos o lugares, no quería tocar más en la calle. Recuerdo que envié varios mensajes en Instagram a perfiles de eventos, bares y centros culturales donde creía podría funcionar mi música, y KGB-F fue un de los que respondió: “tenemos todo lleno por ahora pero con gusto podemos ofrecerte un espacio para septiembre de 2025”, era julio de 2024, sin embargo acepté agradecido por la oportunidad.
El Schöppche Keller, el bar donde se hace KGB-F, es un sótano en Alt Sachsenhausen, un sector de Frankfurt conocido por su actividad nocturna. Siempre que estoy en un sótano en Alemania me siento en otra época, este por ejemplo me llevó a la época medieval con ese techo de piedra y esas columnas de madera, pero algunas veces también pensé en cuántas personas se pudieron refugiar allí durante los bombardeos de la segunda guerra.
Esa noche que gané habíamos ocho artistas entre hip-hop, comedía, soul, pop y dos cantautores, entre ellos yo. Sven era uno de los comediantes. Él era el número cuatro en la lista de la noche, y yo estaba de primero. Al final me felicitó como los otros participantes por haber ganado, y me dijo además: si quieres puedes participar también en KGB-Darmstadt o Mainz, yo organizo ambos. Rápido y sin pensar mucho dije; sehr gerne! Días después me envió las fechas y escogí Darmstadt porque era mejor la conexión del tren, me resultaba más familiar, y había tocado algunas allí veces.
Cuando se empezaba a acercar la fecha del concierto, me escribió pidiéndome información sobre mi proyecto, le respondí enviándole la info y diciéndole que estaba muy contento de poder participar. Esperaba un bar como el Schöppche o algo similar, por mucho veinte personas y un par espontáneos buscando cerveza, pero cuando llegué me encontré con un teatro, no muy grande, pero un teatro; “el Stage”, se llamaba. Para entrar había que bajar, tal vez por eso casi no encuentro la entrada; era invierno, naturalmente estaba oscuro y no había un alma a quién preguntarle, como siempre. Ninguna de las alternativas de entrada era ni parecida a la de un bar, que era lo que esperaba. Por surte alguien llegó convencido y entró por una, lo seguí. Entonces se bajaba por unas escaleras en caracol, luego había una barra y un amplio lobby, y después al fondo una cortina gruesa y pesada. Saludé a la chica, que apenas estaba organizando la nevera de la barra, caminé hacia la cortina y detrás de ella me encontré con una prueba de sonido en curso en un escenario grande con muchas luces; luces atrás, arriba y también sobre el publico y en sus mesas.
“8 de junio”, se llamaba el teatro principal de mi universidad. En comparación con el Stage de Darmstadt era más bien oscuro, quizás por eso lo conciertos de metal funcionaban bien; allí vi por primera vez a Gaias Pendulum, Eternal, y también a Liturgia. También allí fue mi ceremonia de grado, y allí asistí a varias conferencias académicas, y algunas asambleas estudiantiles donde retumbaban los discursos de defensa de la universidad pública. Por esos días el presidente de la república le dio por meter a la brava un tanque a la Universidad… ¡tanque de guerra! No se me olvida es imagen del tanque volviendo mierda la puerta principal de la sede central; lo vi por noticias RCN al almuerzo, a la comida y al otro día otra vez al almuerzo comiendo frijoles. Se dijo mucho que habían tomado algunos compañeros presos, y después que algunos no habían regresaron. Pero, eso allí en el noticiero, no lo dijeron, y lo del taque más bien lo celebraban. Entonces entre esa realidad de RCN y mi realidad en la universidad, empezó a haber algo que no cuadraba; el problema era que esa realidad de RCN televisión, había sido la verdad que yo y mi familia nos habíamos comido toda la vida, al almuerzo y a la comida.
Después de eso no pude ver más los noticieros locales, no volví a misa y y cambié a Diomedes por FelaKuti y Rica Arena por IRA. La universidad fue como ese teatro en Darmstadt, pura luz. Aún cargo con orgullo y agradecimiento mi carné de egresado de la gloriosa Universidad de Caldas “Lumina spargo”.
Salí al escenario después que me anunciaron como el segundo acto de la noche; me sentía como cuando Edit Piaf tocó primera ves, en el Théâtre de l’Étoile, “La foule”. No tengo que contar que no me salió tan bien como a ella, pero algo hice lindo; en mi set list de tres canciones, de primera estaba: “Todo por evitar”; en ese momento no tenía tan firme el “Intro” como ahora, y la voz más bien temblorosa; no dejaba ser un teatro. Después toqué “Illusions” y se fue sola, como siempre, esa canción ya está lista. La última fue creo “Heartbeats", de esa no me acuerdo mucho. No fue mi mejor KGB, pero aprendizaje de escenario me quedó mucho, más en dirección de cómo pararme cuando el escenario es tan grande y tiene mil luces que mirar hacia a ti, también algo con ecualización; fue la primera ves que me sonó muy metálica la guitarra a pesar que tenía mi amplificador; ya me he dado cuenta que tener un mic que apunte a la caja para tener más grave más cuerpo más madera, más alma, está muy bien. También linda gente, como “Allx” con la que me he encontrado para jamear y ver qué sale. No quedé ni de cuarto, para mí fui el último, pero muy contento de haber estado allí y agradecido por la oportunidad que este Sven de esta otra realidad, por surte no la de RCN, me brindó.
Notas
1-Pa’rriba y pa’bajo todo trabao son dos ideas. La primera viene de “para arriba y para abajo”, frase utilizada por la generación de mis padres para decir que alguien hace poco pero camina mucho sin rumbo y ocupación definidos. Y la segunda, viene de -todo- y -trabarse-, este último verbo reflexivo se usa para decir que algo está dañado o que al menos una de sus partes no funciona. En ese contexto, se usaba para decir que alguien ha consumido más mariguana de la que puede soportar.
2-Parche: sustantivo singular masculino; -el parche-, en Colombia, tiene varios significados, en el contexto del texto se refiere a un grupo de amigos de poco oficio.
3-Dárselas de algo: es un expresión coloquial que significa, en este contexto, aparentar o presumir. Acabé de leer que no se debe confundir con la forma verbal “dárselas” que significa entregar cosas a alguien. Por ejemplo: Las llaves de tu padre, tienes que dárselas a tú mamá. Aquí tenemos el verbo “dar” + objeto indirecto y directo, es decir: “dar + se + las” = OI (se) -a ella, y OD - (las) las llaves.
4-Enguayabado/a: adjetivo. En este contexto quiere decir que esa Bogotá tiene resaca. En el eje cafetero en Colombia la palabra guayabo se asocia con tristeza y arrepentimiento. ¿Qué relación tiene con la fruta guayaba y su árbol el guayabo? Aún no lo sé.
5-Soyarse: pasarla bien, disfrutar mucho algo. No creo que esté sumado ya algún diccionario de español, google dice que es un término coloquial de Medellín y que comúnmente se escribe con “ll” Sollarse. Pues yo lo conocí entre Villamaría y Manizales y por allá lo decimos con “y”. Como se ve, se trata de un verbo reflexivo, por ejemplo: Me soyo el concierto. Pero hay algo más en ella que la diferencia de pasarla bien o disfrutar. Una profesora me dijo una ves, y no se me olvida, que no hay sinónimos, que cada palabra está en el mundo para describir un fenómeno especifico. Si leo: “disfruté el concierto” la imagen que me llega no es la misma si leo “me soyé el concierto”; acá veo que la música del concierto habitó a esta persona, veo un caos dionisíaco, es decir una ruptura de un orden, de una racionalidad, de una individualidad.
Como verbo reflexivo necesita claramente los pronombres reflexivos, y en el caso especifico del texto: “me lo soyé” está el pronombre de objeto directo “lo” que se refiere a “el libro” (Opio en la nubes).
