Nuevamente una semana sin trabajar; aunque el sábado
y el domingo trabajé pero no lo documenté porque quería hacerlo sin esta parte
racional que implica escribir, y que hoy estoy haciendo en la mañana sintiendo
que este es el momento del día para estar en ella. No trabajé por motivos
netamente sociales, en este semana.
Entre estos días pude pensar que, en primer lugar
seguiré trabajando sobre estas canciones (orden según el Gebäude):
1.Wärmflasche
2.Für
Einen
3.Electrónica
4.“Sechster
Stock”
5.Hearbeats
6.With
the Ink of a Ghost
Aunque este orden puede variar, por ahora continuaré
según su lógica, y solo con estas canciones, ya que con cada una me conecto muy
fuerte.
En segundo lugar, he talvez identificado un nuevo
método de trabajo en el cual las partes de la composición tiene su momento;
Armonía y estructura; Melodía; y letras. Para cada una he pensado en un momento
tanto del día como del espacio en mi estudio. En relación a las letras, volveré
al “cuadernito”, y escribiré cuando me acuerde de frases y temas ideas y lo que
vaya pasando por mi cabeza, por lo mismo lo tendré siempre “a la mano”. En
relación a la Melodía, puede partir de una letra inicial que haya escrito la
cual me ayudará a encontrarla, y después la cambiaré con una del cuadernito que
haya construido de manera racional y con toda la atención en su mensaje y en la
poesía. Finalmente respeto a la Armonía y a la estructura, las sacaré desde la
guitarra, o del piano si hay alguna idea. De igual modo, esto solo es para este
momento, seguramente esta manera de trabajar va a cambiar, aunque no lo
quisiera porque en ella encuentro un suelo, una tranquilidad.
Me gusta haber vuelto al ensayo; esto de conectar y
afinar la guitarra, y también estar atento a la ecualización me gusta mucho –es parte de estar a gusto con mi sonido y al mismo tiempo ir definiéndolo-,
porque esto me va a ayudar en el momento de la mezcla y del Live. Entre esto, y
hasta hoy debo decir que la guitarra de la Abuela es la que parece haberse
llevado el único papel protagónico.